La salud mental: Una de las crisis que padece el venezolano (2-2)
Múltiples factores como la economía, la pandemia y las políticas de Venezuela han acentuado los problemas de salud mental del venezolano
La crisis socioeconómica y política que se acentuó a partir de 2017, sumada al confinamiento por la pandemia, la sobrecarga laboral, el cierre de escuelas y universidades, el impacto físico y emocional del contagio, así como el duelo por las pérdidas, han contribuido al deterioro de la salud física y mental de la población. La crisis migratoria también ha desencadenado desintegración familiar y abandono de las personas mayores que no pueden migrar.
Estos factores han llevado a una disminución de las capacidades individuales para enfrentar situaciones difíciles y han generado una sensación generalizada de precariedad en todos los aspectos de la vida, lo que ha generado un aumento en los niveles de estrés. Se ha observado un incremento significativo en las consultas psicológicas, principalmente por depresión, ansiedad, ataques de pánico, estrés crónico, ira, trastornos del sueño y soledad, especialmente en mujeres y jóvenes.
Las mujeres se ven especialmente afectadas debido a su rol de cuidadoras en el hogar, el cierre de escuelas y la presencia de familiares enfermos. Además, enfrentan desventajas financieras, menor seguridad laboral y un mayor riesgo de ser víctimas de violencia doméstica. Por su parte, los jóvenes han experimentado un impacto negativo en su salud mental debido al confinamiento, la interrupción del sistema educativo y la disminución de oportunidades de entretenimiento saludable, lo que también influye en su disposición a emigrar.
Se han registrado estadísticas preocupantes de suicidios, evidenciando el deterioro de la salud mental en Venezuela. La presencia de nuevos trastornos psicológicos, como el burnout (síndrome del trabajador quemado) y el stresslaxing, también ha sido detectada, especialmente entre aquellos que han tenido que adaptarse al trabajo a distancia debido a la pérdida de empleos presenciales.
En resumen, un estudio reciente reveló que el 90 % de los venezolanos vive preocupado por la situación del país, y el 40 % ha experimentado un deterioro en su estado de ánimo, principalmente debido a la grave situación económica. Estos problemas afectan especialmente a los segmentos más pobres de la población, que representan el 81,5 %.
Por lo tanto, debido a la crisis económica, social, política y ética que estamos atravesando, la falta de políticas y estructuras de salud pública que se enfoquen en proteger la salud mental, la dificultad para acceder a servicios de atención psicológica o psiquiátrica gratuitos o asequibles, y el estigma social asociado a buscar ayuda psicológica, Venezuela se ha convertido en un entorno psicosocial especialmente adverso y desafiante, lo que aumenta la probabilidad de experimentar problemas de salud física y mental.