Las consecuencias de la muerte de la Reina Isabel II

La corona británica se enfrenta a la posibilidad de perder su poder sobre países de gran relevancia como lo son Canada, Irlanda, Escocia y Australia.

Las consecuencias de la muerte de la Reina Isabel trascienden todo tipo de froteras, entre países, e incluso entre continentes. Uno de los países que estaría evaluando convertirse en una república es la potencia norteaméricana Canada, un país que en su pasado ya había protestado en contra de que la reina Isabel se metiera en sus asuntos políticos y tienen un fuerte movimiento republicanista que estaría en contra de Carlos III como su jefe de estado.

Por otra parte los países europeos, Escocia e Irlanda, estarían analizando separase de la corona británica respectivamente. En el caso de Escocia, se ha visto como desde los tiempos de antaño, han tratado de separarse del reino Unido, y tras la muerte de la Reina, todo apuntaría a que este podría ser un momento oportuno para volverse una república independiente y liberarse de lo que se decida en Londres.

Por el lado de Irlanda, muchos confían en que la reunificación de sus partes sería posible, pero para esto es necesario que Irlanda del Norte, perteneciente a Reino Unido, debería separarse de la corona británica para lograr una unificación, y la muerte de la Reina abririía una oportunidad para que esto sucediera.

Estas son solo algunas de las consecuencias que trae la muerte de su majestad, Isabel II, sin embargo, esto no significa que puedan existir más consecuencias en el futuro. Carlos III tiene un gran papel que cubrir ya que su madre era de las figuras más respetadas del mundo entero, y con solo unos pocos días como Rey, Carlos ha generado ciertas polémicas debido a su comportamiento en públis. Solo el tiempo decidirá el futuro de la corona británica y de la familia real.

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